La ciencia y el 1,2,3 detrás de un lip balm efectivo en el invierno

 

Entender porque los labios son más sensibles al resto de la piel y el cómo protegerlos nos ayuda a elegir el mejor productos entre cientos 

Son los meses, que aunque de vez en cuando nos cae un poquito de más fríos, también es cuando queremos preparar los looks de invierno, sacar las botas de la nieve y si se puede los esquís. Para las personas que viven cerca del trópico, la sequedad en los labios no es un tema, pero al poner un pie en un clima diferente, con cambios de temperatura constantes los labios son los primeros que lo sufren. 

Y te estarás preguntando…
¿Cuál es la razón porque en climas extremos como la nieve, afectan los labios?

La estructura de los labios —especialmente la parte roja, conocida como el bermellón— es única, y esto explica su vulnerabilidad frente a las agresiones ambientales, en particular durante el invierno. La piel de los labios es mucho más delgada que la del resto del rostro. Está compuesta únicamente por 3 a 5 capas de células, en comparación con 15 a 20 capas en la piel facial normal. Esto los hace más frágiles, más permeables y más propensos a la deshidratación, la resequedad y la irritación.

A diferencia de la mayor parte de la piel de nuestro cuerpo, los labios no tienen glándulas sebáceas (que producen sebo) ni glándulas sudoríparas, ambas esenciales para mantener el film hidrolipídico protector que protege la piel de la deshidratación. Al no contar con una barrera natural, los labios son estructuralmente más vulnerables.

El color rojizo o rosado de los labios se debe a su alta vascularización. La piel fina que recubre el bermellón permite que los vasos sanguíneos subyacentes sean visibles. Esta densa red de capilares puede hacer que los labios sean más reactivos: las sensaciones de hormigueo, enrojecimiento o ardor, sequedad y fisuras son comunes en climas fríos.

Por lo que el que sean más delgados y no contienen glándulas sebáceas los cuales nos les permiten producir sus propios aceites para poderse rehidratar,  les hace más vulnerables en los lugares con poca humedad y si a esto le sumas que tú los tratas de hidratar con tu propia saliva esto complica la situación todavía más. 


Pero no hay nada que uno buen bálsamo de labios no pueda solucionar 

¿Cuál es la ciencia detrás de los bálsamos labiales: cómo funcionan?

Los bálsamos labiales eficaces se basan en una combinación de ingredientes que trabajan juntos para proteger, hidratar y reparar los labios. Piénsalo como una fórmula bien equilibrada en la que cada componente cumple una función específica.

1. Emolientes: suavizan y alisan
Los emolientes, como los aceites y mantecas como la de karité, ayudan a suavizar la superficie de los labios rellenando las pequeñas grietas entre las células de la piel. Crean una capa protectora que mejora la textura y evita una mayor pérdida de humedad.En invierno, los emolientes son clave para devolver la suavidad y el confort a los labios secos y ásperos.

2. Humectantes: atraen hidratación
Los humectantes, como el ácido hialurónico y la glicerina, actúa atrayendo la humedad hacia los labios. Extraen agua del entorno y de las capas más profundas de la piel, ayudando a que los labios se mantengan hidratados por más tiempo.

Es como crear un pequeño reservorio de hidratación directamente en los labios, algo especialmente importante durante los meses secos de invierno.

3. Oclusivos: sellan y protegen
Los oclusivos forman una barrera física sobre los labios que retiene la humedad y los protege del aire frío, el viento y la contaminación. Esta capa selladora evita la pérdida de agua y protege los labios del daño ambiental. Sin oclusivos, la hidratación se evapora rápidamente, empeorando la resequedad invernal. Los ingredientes como el petrolatum, la cera de abeja y las ceramidas son algunos que ayudan a lograr esta barrera física. 

Es importante tener cuidado con sustancias irritantes como el mentol, el alcanfor, el alcohol o ciertos saborizantes artificiales, ya que en realidad pueden resecar aún más los labios. También es fundamental distinguir entre hidratación (aportar agua) y protección (crear una barrera). Un buen bálsamo ofrece ambas cosas.

Estos son algunos de los lip balms que cuentan con este uno dos tres, para reparar, humectar  y sellar. 

Ingredientes activos y nutritivos, incluyendo glicerina, pantenol (provitamina B5), bisabolol, manteca de karité, aceite de ricino y vitaminas C y E.

Está formulado para reparar y proteger labios agrietados y zonas irritadas, destacando por un 5% de pantenol (vitamina B5) calmante, manteca de karité, MP-Lípidos para la barrera cutánea, y Agua Termal

Agua Termal de Avène (calmante), Sucralfato (reparador), Sulfato de Zinc (antibacteriano), así como ceras y aceites vegetales como de recino, karité y jojoba y glicerina

Ingredientes naturales como: Manteca de Butyrospermum Parkii (Karité): nutrición intensa, Aceite de Semilla de Simmondsia Chinensis (Jojoba): hidratación, Cera Alba (Cera de abejas): sellador de humedad y Aceite de semilla de Ricinus Communis (Ricino) como Emoliente.

Manteca de karité, aceites naturales (como el de aguacate y jojoba), pantenol (provitamina B5), y vitamina E, brindando un alivio duradero sin aceites minerale

Texto: Lorena Gonzalez @beautymayab






 
Lorena Gonzalez