Fatima Bosch
Una flor dorada que cambió la narrativa de los certámenes de belleza
En tiempos donde ya teníamos años poniendo en juicio el valor de los certámenes de belleza. Al final la belleza es algo tan relativo, y el que en pleno siglo XXI se te juzgue por modelar, como portar un traje de baño, un vestido típico y uno de noche no habla sobre la esencia de la mujer. Pero Fatima Bosch vino a cambiar todo, y su voz y su triunfo marcó definitivamente un antes y un después. Y aunque hoy los concursos de belleza son espejos, proyecciones y nostalgias, tenemos que decir que este 2025 este certamen estuvo en la mira de todos.
Las redes sociales han estado inundadas de comentarios, felicitaciones, calumnias y conspiraciones pero entre todo esto de grandes inspiracionales. Desde las propias palabras de Fátima o su familia, que la acompañó cada segundo y quien afirma es parte de su seguridad, las de un pueblo entero Tabasco, un país México y la de millones de personas alrededor del mundo.
Pero este momento tiene que estar guardado en la historia, y la redes sociales pueden ser palabras que hoy se hacen presente pero, como dicen se las lleva el viento y quedan perdidas en la red, por eso en @ClaveRogue, queremos que quede por escrito todas estas palabras de inspiración.
Unas de las palabras más sabias que pudimos escuchar fueron las de Alejandra Matheus “Definitivamente México va encontrar en Fatima todas sus virtudes y el resto del mundo todos sus defectos. La nostalgia es justo lo que mantiene vivo estos certámenes de belleza, y cuando se trata de un pueblo como tabasco esto va más allá de un rostro bonito, sino la unión de un pueblo. Porque Fátima no solo fue un rostro, fue una mujer que alzó su voz cuando más importaba, sin brillo, sin lentejuelas. Ella representa a un pueblo hermoso, la flor de tabasco , un certamen con incluso más tradición que Miss Universo, donde es la gran alegría de un pueblo. La corona es realmente el triunfo es apenas una excusa para recordar cuántas coronas existen en la vida, lejos del escenario y más cerca del alma”
Fátima dejó a un lado esta perfección del 90 - 60 - 90, porque para ella un concurso de belleza debe de ser una plataforma de voz para cambiar vidas y dejar huellas. Ella no vino a encajar en el molde de muñeca sino a romperlo sino para ser para todas las personas que han sido silenciadas.
Después de no uno sino varios acontecimientos, en voz de ella, esto era un destino y tenía que seguir adelante. En ningún momento permitió que la apagaran ni que la callaran, no tuvo miedo a la represiones, sino que sostuvo su voz y su verdad. Son las mujeres fuertes, valientes, las que hacen historia.
No ganó solo por su belleza, ganó porque se sostuvo en su verdad cuando era más fácil callarse. Ella nunca mostró perfección, mostró un propósito y autenticidad que lo podemos ver ella aparecía con o sin maquillaje y que en cada discurso puso el valor de la mujer en alto. Fátima no ganó por ser bonita, sino porque expuso su verdad, ella no solo compitió un certamen de belleza sino comunicó lo que es ser una mujer fuerte con una voz.
Hoy la belleza deja de ser adorno para convertirse en una herramienta social y Fátima Bosch tiene esta gran luz para iluminar y cambiar el destino.
"Me encantaría usar esa corona para llevar luz a donde solo había oscuridad, para inspirar a niñas y mujeres a que crean en la fuerza de su voz, pero sobre todo, a que crean que son suficientes con lo que son el día de hoy". Fatima Bosch
Texto: Lorena Gonález @beautymayab