¡Amor y respeto para tu Zona V! Guía de cuidados para evitar infecciones

 

Descubre las 8 reglas básicas para los mejores cuidado de tu zona intima

Conocer y cuidar nuestra vulva es el primer paso para sentirnos bien, seguras y libres de molestias. A veces, con las prisas del día a día, cometemos pequeños errores de higiene que alteran el equilibrio natural de nuestro cuerpo y que se pueden volver en alteraciones vaginales. 

Aquí tienes los secretos básicos (y aprobados por especialistas) como la Dra. Nelly Lovera @ginecologa.nellylovera que toda mujer debe conocer para mantener su zona íntima sana:

1. La regla de oro: La vagina no se lava por dentro
La vagina es un órgano autolimpiable. Tiene su propia microbiota (un ejército de bacterias buenas) que mantiene un pH ácido y la defiende de hongos y virus. ¿Qué hacer? Lava solo por fuera (la vulva: los labios mayores, menores y el clítoris) con agua tibia y un jabón neutro, suave o específico para la zona íntima. Debes evitar: ¡Dile adiós a las duchas vaginales! Estas solo destruyen tus defensas naturales y favorecen las infecciones; 

2. Adiós a los perfumes y químicos invasores
A nuestra vulva no le gustan los aromas artificiales. Los geles perfumados, toallitas húmedas con fragancia, desodorantes íntimos o papel higiénico con olor pueden provocar irritaciones, dermatitis y desajustes en el pH. La alternativa: Menos es más. Un jabón neutro sin perfume. 

3. Viste a tu vulva con comodidad (y algodón)
La humedad y el calor son los mejores amigos de los hongos (como la cándida) y las bacterias. En la ropa interior, prefiere siempre el algodón. Permite que la piel respire. Evita la lycra, el nailon o el encaje sintético para el día a día. Además algo importante evita la ropa interior de colores oscuros (como negro o azul marino) requieren una mayor concentración de tintes y químicos en su fabricación.

4. Corta lo apretado
Los pantalones muy ajustados o las prendas que generan fricción constante aumentan el calor y la humedad en la zona. Las tangas al igual no deben ser de diario ya que al estar tan ajustadas pueden convertirse en un transporte de bacterias: La tira delgada de la prenda se mueve con la fricción al caminar, actuando como un puente físico que puede arrastrar bacterias intestinales (como Escherichia coli) desde la zona anal hacia la uretra y la vagina. Tip extra: Si puedes, duerme sin ropa interior o con prendas sueltas para ventilar el área.

5. Limpia siempre de adelante hacia atrás
Este gesto tan sencillo evita que las bacterias del área anal (como la E. coli) viajen hacia la uretra o la vagina y te provoquen una infección urinaria o una vaginosis. Hazlo siempre con suavidad, sin tallar.

6. Mantén siempre seca el área
Es importante sí haces ejercicio cambiarte la ropa interior lo antes posible y si vas a la alberca o a la playa no es ideal estar con el traje de baño mojado por horas. 

7. Ojo con la menstruación y los protectores diarios. Cambia tus productos a tiempo: Las toallas sanitarias y los tampones deben cambiarse cada 3 o 4 horas. No dejes los tampones por más tiempo del recomendado. Evita el uso diario de protectores (salvaslips): Impiden que la zona transpire y crean un efecto invernadero de humedad. Úsalos sólo cuando realmente los necesites. Y tratar de evitar los productos sintéticos hace una gran diferencia en evitar irritaciones. Las copas, los calzones menstruales o las toallas de algodón o bambú son buenas alternativas.  

8. Cuídate antes y también después del sexo
El uso de lubricantes íntimos a base de agua de marcas dermatológicas, que no tengan color, ni olor ni sabor este ayuda a evitar resequedad, irritación, comezón o alguna laceración.   Orina tras la relación sexual: Ayuda a arrastrar cualquier bacteria que haya podido entrar en la uretra. También utilizar preservativo no solo te protege de infecciones de transmisión sexual (ITS), sino que evita que cambios bruscos de pH alteren tu flora.

Texto @claverouge






 
Lorena Gonzalez