Re-construyendo el colágeno en tu piel
Conoce qué elementos son esenciales para que tu suplemento de colágeno llegue realmente a la piel
El colágeno se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la belleza desde dentro. Pero hay algo que conviene recordar: comer colágeno o tomarlo en suplemento no es suficiente para garantizar que tu piel lo produzca y lo mantenga. La verdadera clave está en entender que el cuerpo necesita algo más que un solo ingrediente para construir esta proteína esencial.
Explicado de una forma más sencilla según la Dr. Marin Bebell de @uncafecontudoctora, el colágeno de forma ingerida ya sea como alimento o en suplemento, al entrar al organismo son como una serie de bloques legos unidos que des unen para que el cuerpo los pueda absorber. Y el cuerpo lo tiene que volver a construir en piezas unidas para que pueda llegar a la piel. Estos bloques individuales son los aminoácidos y vamos a decir que necesitan un tipo de pegamento para poderse volver a unir, los cuales se pueden facilitar su cimentación o lograr nuevamente la cadena a través de estos 4 elementos: vitamina C, hierro, el cobre y las proteínas.
La vitamina C participa directamente en la síntesis del colágeno; y sí, es esencial. Es necesaria para las enzimas porque modifican ciertos aminoácidos durante la síntesis del colágeno. Su deficiencia altera la formación de colágeno normal. La vitamina C actúa como cofactor en la biosíntesis del colágeno, facilitando la formación de enlaces entre los aminoácidos de colágeno.
El hierro interviene en procesos enzimáticos relacionados con su formación. Las enzimas que hidroxilan la prolina y la lisina utilizan hierro en su funcionamiento. Esto no significa que todas las personas necesitan tomar hierro para aprovechar el colágeno ingerido: lo importante es evitar una deficiencia,
El cobre contribuye a la estabilidad de sus fibras y participa en la maduración del colágeno. Es necesario para la enzima lisil oxidasa, que ayuda a formar enlaces entre las fibras de colágeno y les proporciona resistencia.
La proteína aporta los aminoácidos (glicina, prolina y lisina) que el organismo necesita para construirlo. No se trata simplemente de sumar suplementos, sino de darle al cuerpo los nutrientes que necesita para convertir esos aminoácidos en una estructura capaz de sostener la firmeza y la elasticidad de la piel.
Porque el secreto de una piel saludable no está en una sola cápsula, sino en la sinergia entre nutrición, constancia y ciencia. Antes de invertir en otro suplemento de colágeno, vale la pena mirar el panorama completo: una alimentación equilibrada, con suficiente proteína y micronutrientes, es parte fundamental de la ecuación. La belleza desde dentro comienza mucho antes de llegar al frasco.
Texto: Lorena Gonzalez @beautymayab