El gran enemigo

 

La persistente piel de naranja que invade al 90% de las mujeres no es un problema superficial. Estos son los tres factores a través de los que se puede lograr su erradicación

Foto: wishbonebear.com

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Por qué conforme pasan los años y más te acercas a los cuarentas cada vez te alimentas mejor, duermes o intentas dormir tus ocho horas y haces tu rutina de ejercicio (nada extremo como prepararte para un triatlón, sino algo conservador como yoga o elíptica) y tu celulitis la ves más intensa que nunca? Utilizar aquellos mini shorts ya es cosa del pasado, pero ahora hasta quitarte el pareo en la playa es algo casi imposible y lo peor es que en la intimidad sientes que esta llamada “piel de naranja” te ataca cada vez que te ves en el espejo, dejando tu placer y autoestima por los suelos y con la mirada caída. En mis últimas vacaciones, esas tan esperadas que tomamos cada tres años completamente solos, donde dejas a tus hijos con los suegros y tienes tanto tiempo que hasta puedes verte en el espejo, observas tu cuerpo en varias fases y sientes que cuanto más se acerca el momento de tu periodo, la celulitis va empeorando paulatinamente. Ahí me di cuenta de que este problema, como muchos otros en las mujeres, tenía que ser hormonal.

En la siguiente visita al ginecólogo confirmé que los grandes culpables son los estrógenos, la progesterona y el cortisol. Estas hormonas intervienen en su formación, afectando al 90% de las mujeres. Sumando que el tejido conjuntivo femenino es mucho más flexible que el del hombre, este se va endureciendo y aparecen nódulos cada vez más visibles. Los estrógenos estimulan la retención de líquidos en los tejidos, haciéndolos más flexibles y, en consecuencia, se entorpece la circulación de la sangre. Por su parte, el cortisol, conocida como la molécula del estrés, aumenta el almacenamiento de la grasa, el músculo se rompe y a su vez el colágeno de la piel. “Si bien las hormonas actúan permanentemente, hay etapas en la vida de la mujer en las que tienen un rol preponderante: la pubertad, el embarazo y la menopausia”, comenta la doctora Leyla Abboud. En la adolescencia empieza lo inevitable; durante los embarazos preparan al cuerpo para hacer reservas “mientras que durante la menopausia llega el momento en que empiezan a interrumpir su normal funcionamiento”. Entonces, ¿no deberíamos tener menos celulitis? Lamentablemente, sucede lo contrario. La disminución de la progesterona hace que los grupos de grasa que estaban en las capas más profundas salgan a la superficie y por ende se hagan más visibles, a lo que hay que sumar que la mujer durante esta etapa pierde elasticidad en la piel”, explica Abboud. Si a esto se suma la cantidad de hormonas que vamos introduciendo en nuestro cuerpo, como los anticonceptivos, la píldora del día siguiente y en algunos casos más específicos tratamientos para la fertilidad, la tiroides o incluso para el acné, la consecuencia es la tendencia a desarrollar más y más piel de naranja.

Foto: theoutnet.com

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Médicos y cosmiatras empiezan a clasificar este problema con diferentes nombres como leve, medio o avanzado en grado del primero al cuarto, ya sea blanda, flácida, localizada, incrustrada o edematosa. No existe una estandarización de términos, pero lo que es una realidad es que todas las mujeres odian esta cuestión cualquiera que sea y la tarea de eliminarla es muy complicada, porque ninguna desaparece al 100%. Sin embargo, sí existen casos de éxito en los que se puede aminorar.

Pero antes de someterte a todo tipo de tratamiento estético y comprar las cientos de cremas que existen, hay tres factores que son determinantes para obtener resultados.

Para lograr un progreso a largo plazo hay que estabilizar las hormonas, realizar ejercicios de fuerza y apoyarse en la alimentación para depurar y mantener. El primer paso es bajar los niveles de los estrógenos y cortisol. “En una mujer sana adulta los estrógenos se equilibran a través de la progesterona”, apunta Jesús E. Lujan (Ginecología y Obstretricia, Biología de la Reproducción pronatal.com.mx, y existen desde suplementos naturales orales o tópicos, hasta dietas de balance. No hay que olvidar que las hormonas son algo muy delicado y que siempre deben estar bajo la supervisión de un médico. Un mal manejo puede traer consecuencias graves, como problemas en la tiroides. El control del cortisol se estabiliza disminuyendo el estrés, mediante una buena dieta, ejercicios, meditación y un descanso óptimo.

La segunda fase es el ejercicio adecuado. “La mujer promedio pierde 2,5 kilogramos de músculo y lo reemplaza por casi 7 kilogramos de grasa cada década de su vida adulta. (Y yo que creía que mis kilos de más eran una suma de cada uno de mis embarazos...). “La única forma de deshacerse de la celulitis es tonificar el músculo y la piel en las zonas afectadas y solo se logra a través de entrenamiento de resistencia o de pesas”, dice la doctora y cirujana plástica Luisa Plata. El entrenamiento aeróbico no tónica el músculo, la única cura verdaderamente rápida. Este tipo de preparación se basa en hacer de 15 a 25 repeticiones que den forma y tamaño. Los ejercicios deben realizarse con un descanso corto para beber un poco de agua, logrando crear más músculo mientras se sigue quemando grasa. Otros beneficios del ejercicio es que ayuda a disminuir el nivel de estrés ya su vez regula las hormonas. La mejor forma de complementarlo y empezar a darle forma al cuerpo es a través de la aparatología. Las últimas tecnologías de punta son Criolipolisis, Cellunature o la BTL X-Wave, explica la Dra. Mar Campos de Hedding Medical.

Foto: jordanvoth.com

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Añadir algunos detalles a tu dieta diaria y eliminar otros acelera la eliminación de grasa, nivela las hormonas y ayuda a mejorar la piel. Para depurar los estrógenos, se recomienda una dieta rica en brócoli, rábanos, coliflor y col ya que tienen mucho selenio y mejoran el metabolismo de los estrógenos que tiene lugar en el hígado. La vitamina B, el zinc y los avonoides ayudan a desintoxicar este órgano. Uno de los mejores aliados para esta tarea es la cúrcuma. Para la eliminación de grasa, el ácido linoleico que se encuentra en la semillas de cártamo ayuda a la aceleración de su quema con el ejercicio físico. En cuanto a la circulación, la vitamina C mejora el colágeno de las paredes de los vasos. La vitamina E, a través de las nueces y las espinacas, mejora la microcirculación de la piel y el Omega 3 promueve la vasodilatación y ayuda aumentar el rendimiento de las arterias. En cuanto a la retención de líquidos, existen alimentos como la papaya y la piña que son antinflamatorios, mientras que la uva roja ayuda al sistema linfático. Por último, pero no por ello menos importante, el aumento de proteína ayuda a tonificar los músculos y a la vez mejora la calidad de la piel. —Lorena González

1. Fab Girl Firm, Bliss

2. Elancyl Slim Design Night, Elancyl

3. Vichy Cellu Destock Reductor Piel de Naranja, Vichy

4. Lierac Body-Slim Cura Express Sérum Gel Super Activado, Lierac

5. Marny's Anticelulitico, Marny's

6. Lipomodelador Reductor Termoactivo, Skinscience

 
gina gongora